Sufrir nunca es en vano

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En la vida los tiempos difíciles nos llegan a todos, sin ninguna explicación real. Pasar por el sufrimiento tiene el potencial de devastarnos y destruirnos, o de ser una puerta de entrada a la gratitud y la alegría. Elisabeth Elliot no era ajena al sufrimiento. Su primer marido, Jim, fue asesinado por la gente Waoroni en Ecuador, momentos después de que él llegara con la esperanza de compartir el evangelio. A su segundo marido lo perdió por el cáncer. Sin embargo, fue en su sufrimiento más profundo que aprendió las lecciones más profundas acerca de Dios. ¿Por qué no hace Dios algo con el sufrimiento? Él hace, Él hizo, Él es, y Él lo hará. El sufrimiento y el amor están inexplicablemente vinculados, como lo demuestra el amor de Dios por su pueblo en el hecho de que envió a Jesús a cargar nuestros pecados, aflicciones y sufrimientos en la cruz, y llevó lo que no era suyo para que no tuviéramos que llevarlo nosotros. Él ha recorrido el último camino del sufrimiento, y ha ganado la victoria en nuestro nombre. Esta verdad llevó a Elisabeth a decir: "Lo que sea que esté en la copa que Dios me está ofreciendo, ya sea dolor, pena y sufrimiento, y pena junto con muchas más alegrías, estoy dispuesta a aceptarlo porque confío en Él".

Más Información
AutorElisabeth Elliot
EditorialB & H Español
ISBN9781535983976
Páginas128
Dimensiones14 X 21.5 X 1 cms
Título en InglésSuffering Is Never for Nothing
Acerca del Autor

Elizabeth Elliot solía ser Elizabeth Howard, hija de misioneros que servían en Bélgica. Al regresar a los Estados Unidos se quedaron en Pennsylvania y New Jersey hasta que comenzó la Universidad Wheaton. Fue allí que descubrió su amor por el griego bíblico, un amor que la llevo a hacer el Nuevo Testamento alcanzable para aquellos que no tienen acceso a el. En la Universidad Wheaton conoció a Jim Elliot con quien después se casó en Quito, Ecuador, ambos servían ahí como misioneros.

Jim y Elizabeth tuvieron una hija, Valerie quien tenía diez meses cuando su papa fue asesinado por hombres Waoroni con quien él y otros misioneros buscaban tener una relación con el fin de predicarles el evangelio. Elizabeth continuó trabajando con los indios Quichua del Ecuador cuando, por intervención divina conoció a dos mujeres Waorani, con quien ella y Valerie vivieron por un año. Ellas fueron la clave para que Elizabeth y Valerie fueran a vivir con la tribu que mató a los cinco misioneros. Se quedaron allí por 2 años. Posteriormente Elizabeth y Valerie volvieron a trabajar con los Quichuas y se quedaron ahí hasta 1963 cuando volvieron a los Estados Unidos donde Elizabeth se dedicó a escribir y ser oradora. En 1969 se casó con Addison Leitch, quien era profesor en el Seminario Gordon Conwell en Massachusetts, el murió en 1973.

Después de su muerte Elizabeth se volvió a casar con Lars Gren, con quien estuvo casada hasta que murió el 15 de Junio del 2015 en su casa en Magnolia, Massachusetts. Su influencia continúa a través del tiempo y su programa de radio al aire por muchos años y que hoy en día se retransmite en diferentes localidades. Pero es a través de sus libros que ha tenido mayor alcance, con miles de copias de 21 libros a través de los años, su vida, un ejemplo de renuncia en sus decisiones, la piedad y la santificación de millones.

Tipo de CubiertaTapa Rústica
Año2019, Edición en español 2020
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